lunes, 20 de enero de 2014

Un buen juguete

Con la cantidad de posibilidades que hay, no es fácil escoger juguete cuando nos toca elegir cual será el más adecuado para nuestros peques. Aquí entran en juego varias cosas.
La publicidad juega un papel determinante a la hora de modelar los gusto de nuestros hijos, hasta el punto de que da igual que tipo de juguete que sea si lleva la cara del personaje de marras. Sus anuncios nos bombardean e invaden en todo tipo de productos, que aunque no los consumas, encuentras hasta en la sopa: ropa infantil, artículos del hogar, comida, productos de parafarmacia, material escolar... aparecen por todas partes, y no solamente en la televisión que es fácil de evitar; son tan invasivos que es absolutamente imposible librarse de ellos. Además tienen algo de vírico, por que se contagian de unos niños a otros, de manera que a todos les acaban gustando las mismas cosas, y a veces, para más inri, por sexos. Esto es algo de lo que no podemos zafarnos al cien por cien y de cuando en cuando caemos en la tentación de complacer a nuestro retoño cuando con esa carita de Gato de Shrek nos dice que el pijama que más le gusta es el del personaje de turno.
 A mi, tengo que reconocer, que me producen cierto sarpullido estas tendencias, habitualmente con poco o ningún merito objetivo que justifique su popularidad, y que no solo eclipsan tantas otras opciones que pueden, y suelen, darle mil vueltas, sino que en muchas ocasiones inciden en valores contra los que deberíamos ir en sentido contrario: el síndrome del "princesismo" en las niñas y del superhéroe en los niños son claros ejemplos de a lo que me refiero. No me voy extender en analizar lo que tienen de reprobable estos dos roles tan definidos. Además los juguetes que tienen ya de partida definido al personaje, dejan menos margen a la imaginación, esto es así.

Pero está claro que a veces nos toca ceder, por eso es muy importante razonar con el niño, darle alternativas e intentar, en la medida de su posibilidades cognitivas, favorecer el pensamiento crítico. Si aún así la vida no tiene sentido para él sin un determinado juguete habrá que replanteárselo, no hay que olvidar que el juguete es para él y no para el adulto, por eso es importante intentar conciliar lo que al niño le gusta con lo que es adecuado para él.
Una estrategia sencilla para evitar que el niño desee juguetes que no nos gustan, es evitar los anuncios de la tele y los catálogos, son crueles engañadores de mentes tiernas. Cuando a un niño le preguntas qué juguete le gustaría no necesita tener delante un montón de ellos para elegir, sino aprender a identificar realmente su preferencias y en eso nosotr@s sí que podemos serles de mucha ayuda. También es verdad que la mayor parte de los juguetes que entran en casa los eligen los adultos, por lo que no está de más ponernos las pilas en este sentido, los juguetes son un estupendo aliado del crecimiento, pero hay que elegir bien.

Cuando mis hijos juegan con algo, suelo pensar qué están aprendiendo. El juego tiene una importancia determinante en el desarrollo infantil, y considero que hacerse este planteamiento es fundamental. Sabemos que los adultos reproducen conductas vividas durante la infancia, ¿por que no pensar que ese juego puede determinar algunas conductas futuras?. Por ello ofrecer juguetes que fomenten aprendizajes de diferente tipo es fundamental. Cada juguete cumple una función, no todos favorecen el desarrollo de las mismas habilidades. Debemos pensar que lo importante es lo que el niño puede hacer con el juguete y no el juguete en sí. Un buen juguete dejará mucho margen al juego espontáneo y libre, favoreciendo la imaginación. Cuanto más juegue el niño mejor, un juguete muy jugado normalmente es un buen juguete.

Hay diferentes habilidades que puede propiciar un determinado juego como por ejemplo: lógica y razonamiento, habilidad motriz, juegos de rol, juegos cooperativos, de creatividad artística... se podrían hacer diferentes clasificaciones atendiendo a diferentes criterios.
 Aquí he encontrado una interesante encuesta de opinión realizada a expertos sobre características recomendadas de los juguetes por si alguien quiere leer algo más sobre el tema.

Además de todo esto, vamos a pedirle peras al olmo, un buen juguete debe ser tan respetuoso con el medio ambiente como sea posible (si es sin pilas mejor y si está hecho con materiales de origen natural ya ni te cuento) y cumplir con las tres R: ser reducido (cuanto menos sofisticado mejor y mejor pequeño que grande, sobre todo para mi ;)  ), estar hecho con materiales reciclables y hacerlo reutilizable (los trueques y las donaciones son una opción estupenda)

Y toda esta reflexión que me apetecía compartir, surge a partir de un juguete que ha entrado en casa estas navidades y que nos tiene encantados a grandes y pequeños
Se llama Makedo

Imagen tomada de aquí
Makedo es un "juguete" compuesto por una serie de conectores reutilizables: clavos, clips y bisagras, y una herramienta con sierra y punzón que permite unir piezas. Está pensado para transformar el material inservible, como material de embalaje, tapones, envases, telas etc. en todo tipo de objetos. Con la cantidad de basura que generamos las posibilidades son infinitas. Aquí en su web hay muchos ejemplos.

Nosotros lo hemos estrenado este finde, hemos sacado toda la "basurilla" que hemos encontrado en "el cajón de los tesoros" y nos hemos puesto manos a la obra


 Bruno ha querido hacer un coche similar al que venía en el poster de ejemplos que trae el juego. Ha estado cortando, perforando y uniendo con muchísima autonomía, pidiendo apoyo sólo en ocasiones.

 
Y dejándose ayudar por su hermano :)


El pequeñete ha optado por hacer un robot, con mucha más ayuda pero decidiendo estructura básica y materiales


Luego lo hemos ampliado por que se lo quería poner de disfraz y le hemos dado un nuevo aspecto. Al Dragoncito lo que más le ha gustado ha sido decorarlo con un montón de pegatinas. y  como siempre su hermano le ha ayudado un montón en las tareas más complicadas


Por supuesto ha logrado su objetivo que era transformarse en un robot


Y Bruno después de construir el coche, con todo lujo de detalles y al que por cierto ha decidido llamar Mate ( :/ ), ha estado un buen rato pilotando su vehículo, ¡que bien chulo le ha quedado!


No hacen falta mucho más para argumentar que es, sin duda, un juguete fantástico.

1 comentario:

  1. Me están dando unas ganas de tenerlo!!!
    Por cierto, Cómo mola la nueva cabecera! Me encanta.
    Un besazo.

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