martes, 25 de marzo de 2014

Una nueva noche anfibia

Un año más aprovecho estas fechas para hacerme una escapadita nocturna a "las charcas". De entre todos los bichos que me gustan (que los bichos son mis niños pero también son mi pasión), los anfibios están entre mis preferidos y hay pocas cosas con las que disfrute más que estando con el agua a las rodillas, rodeada de herpetofauna.
Así que una vez más cargada con "katiuskas", cámara y frontal me he asomado a alguno de los rincones de la sierra de Madrid en busca de mi escurridiza pasión, en compañía de otro "herpetoloco" aficionado, sin el que estas incursiones nocturnas no serían lo mismo ;)
Con esta apasionante costumbre estival aprovecho además para jugar a ser cronista de la naturaleza, desempolvar mis guías de campo y repasar cositas aprendidas sobre la fauna más cercana, guardando para el recuerdo, en este pequeño cajón virtual, mis observaciones de campo, para poder compartirlas con mis pequeños y con cualquiera que se asome por aquí.

La verdad es que entre unas y otras liadas casi se me ha escapado la época de cortejo y puesta, la mejor para disfrutar del concierto nocturno en estos pequeños humedales, apenas hemos encontrado huevos, solamente alguna "gelatina" vacía.


Una semana antes, mi amigo pudo fotografiar, entre otros, este cordón de huevos.


Tengo dudas de si pertenece a un sapo corredor (Bufo Calamita) o al sapo común (Bufo Bufo), me inclino más por la segunda opción, pero no estoy segura (¿alguien que pueda despejar mi incógnita?)
Los huevos de sapo corredor tardan aproximadamente una semana en eclosionar.

Lo que sí había, claro, eran renacuajos, casi todos en los primeros estadios de desarrollo, es decir recién salidos del huevo. Este de la foto, un poco más crecidito, creo que por su tamaño es de sapo de espuelas, sus larvas pueden llegar a ser enormes (con ¡hasta 15 cm de largo!, son los anuros que abandonan el agua con mayor tamaño).


Recuerdo una anécdota de hace ya bastantes años en los que encontré en una pequeña, pequeñísima charca, una población bastante grande de estos renacuajos, el agua parecía que estaba hirviendo, tardé un rato en darme cuenta de que eran renacuajos, perecían pequeños y extraños peces, eran gigantes y apenas había espacio para todos. No pude hacer nada por ellos y supongo que no sobrevivirían muchos :(

En esta ocasión encontrar vida en las aguas nos ha llevado algo más de tiempo, pues tras estos días de soleada bienvenida  a la primavera, la vegetación en las charcas había crecido mucho, por lo que era más difícil localizar vida entre las plantas, al menos anfibia, por que de entre estos carrizos salieron volando varios patos que esperaban tan poco nuestra visita, como nosotros su inesperada presencia :)

La verdad es que las charcas estaban muy bonitas llenas de plantas y  pequeñas flores. Era fácil descubrirse pensando en encontrar de pronto algún habitante mágico, subido sobre un nenúfar, cantándole a la luna :)


Y apareció el primer vecino, de manera casi mágica, nadando despacio, como posando para las cámaras. Flotaba como una hoja y se desplazaba con una facilidad y una gracia envidiable, ajeno a nuestra presencia estuvo haciéndonos un baile acuático por un buen rato antes de desaparecer como un gran actor.


Se trataba de un sapo corredor (Bufo Calamita), probablemente un macho. Son, como en otras especies de anfibios, más pequeños que las hembras y con la coloración algo más uniforme. Tienen numerosas y marcadas verrugas. El canto de estos sapos, para atraer a las hembras y alejar a otros machos, es muy potente y puede llegar a oírse hasta a 2km de distancia, su voz destacaba, en gravedad y potencia, por encima de los cantos más corales de las ranas verdes.


En la misma charca también pudimos ver un amplexus de la misma especie. El macho abraza fuertemente a la hembra por detrás de sus patas delanteras y pueden permanecer en esta posición entre 4 y 12 horas al final de las cuales se produce la puesta.


Gallipatos (Pleurodeles Waltli) vimos muchos, tanto dentro como fuera del agua. Con su característica cabeza grande y aplastada, pueden llegar a medir hasta 25 cm.


En los costados tienen una hilera de salientes glandulares de color anaranjado por donde pueden llegar a asomar las costillas en caso de sentirse amenazados por algún depredador (yo los he manipulado suavemente en varias ocasiones y nunca las he visto fuera)


Este urodelo es bastante resistente a condiciones medioambientales adversas como contaminación, sequía, o presión humana, por lo que son abundantes en buena parte de la península. A pesar de ello sus poblaciones van disminuyendo, como en el resto de especies anfibias, por factores directamente relacionados con el deterioro y contaminación de sus hábitats. Están protegidos.

Otro habitante de las charcas con el que hemos compartido la velada es el sapo de espuelas (Pelobates Cultripes), un sapo grande de cuerpo rechoncho y hocico redondeado.


Su piel es menos verrugosa que la de su compañero el corredor y dibuja una especie de mapa en el dorso a través de manchas irregulares y bien delimitadas.


Lo más llamativo de este sapo son sus protuberantes ojos, que parecen un par de canicas, de fondo jaspeado y pupila vertical, que le dan un aspecto cuasi extraterrestre :) Es mi preferido.


Por si hubiera dudas en la identificación de esta especie, tienen junto a los dedos de las patas traseras una especie de espolón negro, córneo y brillante, al que le debe este sapo su nombre vulgar.


Esta enorme rana verde (Rana Perezi), de al menos 10 cm.,  no menos hermosa por muy común, estaba posando para la foto, algo muy de agradecer teniendo en cuenta lo esquivas que son. Es muy común sentirlas saltar al agua, muchas veces en grupo, viendo como se esconden a la menor señal de peligro, sin lograr ver ni una sola de cerca.
Los cantos de estas ranas se pueden escuchar tanto de día como de noche y casi en cualquier época del año.


Y de todos los anfibios presentes en este territorio los tritones son sin duda los más escurridizos. Este ejemplar de tritón jaspeado (Triturus Marmoratus) lo fotografió mi compi, yo no logré ver ninguno de cerca, si varios ocultándose en el fondo del agua. Es muy llamativa su amplia cresta rallada que va desde el cuello hasta la cola, típica de la época de apareamiento.


Lo que sí pudimos ver son sus huevos, ese puntito blanco, que aparece desenfocado sobre la pequeña hoja verde y que parece una perla, es un huevo de tritón jaspeado.


Si alguien quiere saber más sobre estos apasionantes animales le recomiendo:

AHE Asociación Herpetológica Española

Enciclopedia virtual de los vertebrados españoles 
http://www.vertebradosibericos.org/

Mario García París, Carolina Martín y otros
Anfibios y Reptiles de Madrid
Ministerio de Agricultura pesca y alimentación. Madrid 1989

E.N. Arnold y J.A. Burton
Guía de Campo de los Reptiles y Anfibios de España y de Europa
Ediciones Omega 1997

También me ha gustado esta entrada donde se hace una llamamiento al respeto por la vida de las charcas: "No me toques los herpetos"

6 comentarios:

  1. Hola Bichera.
    Te devuelvo la visita. Muy bonita entrada.
    Creo que sí, que la puesta es de Bufo bufo porque parece que tiene varias hileras de huevos, más de 2 por supuesto. Por cierto, que esa especie se llama ahora Bufo spinosus.
    Quizás hayas consultado guías un poco anticuadas (entre ellas una de la que soy coautor), Espero no te importe que te ponga algunos cambios en los nombres que citas, aparte del bufo.
    El tritón jaspeado de la zona sur peninsular es el tritón pigmeo: Triturus pygmaeus, En Madrid hay marmoratus en las laderas norte de la Sierra, creo que solo supera las montañas en la zona de El Berrueco. T. marmoratus es más grande y las manchas negras se suelen unir en bandas laterales. También es diferente la cresta de los machos.
    La rana común se llama ahora Pelophylax perezi.
    Y el corredor se suele llamar Epidalea calamita, pero parece que los científicos aún no se han puesto de acuerdo del todo y se puede ver escrito de las dos formas.
    Muy buenas fotos, por cierto.
    Saludos.

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  2. Qué lujo encontrarte por aquí Jesús!!. Sí, creo con la maternidad me he quedado algo anticuada en estas cosillas del campo :( Tengo varias guías de anfibios y reptiles, en su día me compraba todo lo que encontraba, pero la última puede que sea como mucho del año 99. ¿Me puedes recomendar alguna completa y actualizada?
    Muchas gracias por las aclaraciones y por tus palabras.
    Seguiré tu blog para intentar ponerme al día.

    Un abrazo bichero y virtual :)

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  3. Caramba, pero que entrada más curiosa y interesante. La de tesoros que hay en las charcas, nunca lo hubiera pensado . Las fotos son preciosas, parece que el sapo posara para ti exclusivamente jeje.
    Gracias por la explicación , siempre da gusto leer algo sobre lo que no sabes .
    un abrazo!

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    1. Me alegra mucho que te parezca interesante este poco popular mundo animal. Sí, las charcas son pequeños ecosistemas muy desconocidos que guardan mucha vida, no sólo anfibios, el mundo de los insectos es también aquí una pasada... ya sabes a aguzar el ojo :) y no olvides la cámara que ya ves que son seres muy fotogénicos ;)
      Un besazo

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  4. Que Fotos!
    Impresionante. Los bichos me gustan mucho....

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  5. Gracias por tus palabras. Sí, estos bichejos son apasionantes, me alegra mucho compartir contigo el gusto por este mundo en miniatura ;)

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