jueves, 8 de mayo de 2014

El Museo Naval de Madrid

El Museo Naval de Madrid es uno de esos museos poco conocido, pese a estar junto al llamado "Triángulo de la Cultura" . Yo nunca lo había visitado, creo que principalmente por prejuicios. Está situado en los bajos del Cuartel General de la Armada, en el Paseo del Prado. Mil veces pasé por la puerta, pero como me produce cierto rechazo todo lo que tiene que ver con la guerra o el ejército, nunca me dio por entrar y como buena mama  gallina, con más o menos acierto, protejo a mis pollitos y no se me ocurre mezclarlos con estas barbaridades de la humanidad, aquello siempre me sonó bélico.

Pero últimamente por varias vías me llegaban recomendaciones para visitarlo y como no está bien opinar sin tener suficiente información, decidí juzgar con fundamento y si estoy aquí contando esto es por que, ahora que lo conozco, creo que es muy recomendable para gente de 0 a 100 años .

Lo primero que te impregna en el edificio no es el aroma a guerra, como prejuiciaba, sino su sabor a historia. Me gustan estos museos clásicos que conservan la estructura de los antiguos. Esos muebles de maderas buenas construidos a medida por manos expertas, los espacios arquitectónicos interiores plagados de relieves y vidrieras, el olor inconfundible a tiempo pasado y la calidez que envuelve sus salas, son elementos que fácilmente te transportan a otra época, y te hacen viajar a la historia, como siempre la de los vencedores, pero historia al fin y al cabo y a la que en cualquier caso, se le puede sacar muchísimo partido, seguro que surgen mil preguntas cuando vas con peques.

Sus salas guardan secretos de La Marina Española, no sólo en lo referente a lo militar, sino también de muchos otros aspectos relacionados con la cultura de las distintas épocas.Hay cuadros de personajes ilustres, mapas, banderas, escudos, armas, uniformes, un camarote de lujo y piezas de todo tipo relacionadas con la navegación. Pero lo más interesante del museo, o lo que más nos ha gustado a nosotros, son los barcos. Hay un montón de enormes vitrinas que contienen grandes maquetas navales, que hacen alarde de un lujo de detalles y una calidad técnica y artística que emborracha.



Desde luego que merece la pena visitarlo y descubrir un mundo muy desconocido, sobre todo para los que vivimos lejos del mar.

Aquí la entrada de un blog que tiene bastantes fotos del museo, para quien quiera hacerse una idea, nosotros hicimos pocas y de escasa calidad.

4 comentarios:

  1. Yo hubiera tenido los mismos prejuicios que tu, así que mil gracias por la recomendación !
    besitos

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  2. Sí, a veces por culpa de los prejuicio nos perdemos cosas buenas, lo importante es darse cuenta a tiempo :)
    Gracias a ti por tu comentario.
    Un abrazote

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  3. Enhorabuena por superar los prejuicios y mil gracias por recomendar la visita al Museo Naval con ese lenguaje tan de los sentidos Nos gusta eso de impregnarse del sabor a historia

    Un cordial saludo y ¡vuelve pronto!

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  4. Gracias por vuestra visita y vuestro comentario. Seguro que repetiremos, lo peques siguen hablando de barcos después de casi un mes :)
    Un saludo

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