miércoles, 30 de julio de 2014

Experimento con batatas orgánicas y no orgánicas

Hace unos meses vi en internet este vídeo que llamó mucho mi atención.


En él una niña nos habla de un experimento que hizo en el cole y donde, casi sin pretenderlo, descubre las diferencias entre una batata comprada en la frutería habitual y otra procedente de un huerto de agricultura orgánica.
Resulta que muchas de las hortalizas de consumo humano son tratadas con un químico en concreto que evita, entre otras cosas, que germinen una vez se recolectan. Este producto se llama bud nip (chlorpropham) y es un pesticida muy habitual en casi todos los "productos de la huerta" que podemos comprar. Parece ser, según he podido leer posteriormente, que tiene un bajo contenido tóxico pero, como tantos otros pesticidas, es altamente cancerígeno.
Nos sorprendió tanto la diferencia entre uno y otro tubérculo al ponerlos en agua, que nosotros mismos quisimos hacer el experimento y estos son los resultados:

 Las batatas más gordas son de la frutería del barrio y las pequeñas son orgánicas. Cada Bicho puso uno de cada en remojo y durante todo el proceso estuvieron pendientes de que no les faltase agua a su batata y observamos con atención lo que sucedía cada pocos días.

En poco menos de una semana las ecológicas ya tenían raíces, las otras dos ni rastro


 A los diez días las ecológicas estaban llenas de brotes nuevos, incluso una tercera que se había quedado en la cesta comenzó a brotar son agua ni luz y le pusimos junto a sus hermanas :)
Mientras, a una de las otras dos de la frutería, le apareció una finísima raíz.


 Pasados 25 días las orgánicas estaban llenas de hojas que salían en torno a varios tallos de más de un metro y sólo una de las otras dos había echado bastantes raíces, pero aún tardaría una semana más en brotar, casi un mes después que los procedentes de agricultura ecológica. La segunda la acabamos tirando, porque después de cerca sesenta días acabó pudriéndose si haber dado ninguna señal de vida.


Por el camino recordamos las diferencias entre los dos tipos de agricultura y aprendimos a identificar el distintivo de producto bio.
Ahora tenemos la cocina llena de largos tallos de planta de batata, que son bien bonitas, y el convencimiento de que gastar en productos ecológicos es una buena inversión.

4 comentarios:

  1. Jolín, pues da que pensar... Yo me estoy metiendo ahora en el mundo bio/eco etc. y voy tomando nota... poco a poco.
    Besotes!

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  2. Sí, la verdad es que cuanto más te informas más te convences, ya lo verás...
    Un besazo

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  3. Desde luego que yo lo tengo claro: cuanto mas ecológico mejor. El único inconveniente son los precios de los productos... pero yo sigo buscando y buscando para tratar de comprar directamente al productor y comer cada día mejor.

    Besotes!

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    1. Sí, es verdad que sale más caro, pero es también una inversión en salud, nuestro más preciado bien. Nosotros hemos hecho un grupo de consumo en nuestro barrio, intentamos reducir intermediarios y que sea lo más cercano posible, gracias ello vamos consiguiendo mejores productos y a mejores precios, es una buena opción.
      Un besote

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