domingo, 20 de julio de 2014

Ezcaray, la tierra de los cuentos. Escuela de verano para Narradores orales.

Nada más acabar las clases viví una experiencia que ha ocupado mi cabeza largo tiempo, por el tiempo que me llevó cocinarla, la semana completita que me he regalado para poder degustarla y la digestión que de ella sigo haciendo.
Esta experiencia tiene que ver con los cuentos y con ese gusanillo que tengo en la tripa y que últimamente se ha emparentado más con una solitaria que no deja sitio para mucho más y a la que cuido con cariño como tocada por un personal síndrome de Estocolmo. Este habitante visceral se alimenta sobre todo mis vibraciones emocionales cuando cuento cuentos a mis hijos, a los niños de su cole y últimamente a  todo el que quiera  escucharlos, hasta en medio de mis clases los he contado casi a traición a pesar de que trabajo con adultos. Me motiva tanto poder hacerlo que en los últimos meses los cuentos están ocupando un espacio creciente en mis tiempos.
Los meses finales lectivos organicé en el colegio de mis hijos a un grupo de personas con ganas de contar con un plan: dedicar en las fiestas de San Juan del cole una hora a los Cuentos por Teléfono de Rodari. La experiencia fue fantástica. De allí brotaron ocho cuentos estupendos y las ganas de seguir contando en más ocasiones. Ni mis mejores expectativas eran tan buenas :) Lo pasamos divinamente y a la gente le encantó.


Y alimentando mi curiosidad por los caminos de la tierra oral, como los llama Pep Bruno en su fantástico blog que lleva ese mismo nombre, me encontré hace unos meses con la posibilidad, con forma casi imposible, de asistir a una escuela de verano para narradores orales organizada por AEDA. Así, recién estrenada en la tierra de los cuentos, lista casi para un bautizo, con unas ganas locas de poder hacerlo. Yo que no me he despegado de mis hijos desde que nacieron, ellos que nunca han dormido fuera de casa y pasan todo su tiempo conmigo, cuando no están en el cole, que casi, casi somos uno y vamos juntos a todas partes. Al principio me pareció una idea loca, pero mi chico me animó, mi hermana se ofreció a hacer de canguro y algún@s amig@s más me convencieron de que aquella escuela era también para mi, y ahora que sigo rumiando lo que he vivido esta primera semana de julio, me alegro muchísimo de no haber dejado pasar la oportunidad. Ha sido una de esas experiencias que marcan un pequeño punto de inflexión, como visitar un lugar lejano, con esa sensación que te queda a la vuelta de que saboreas de otro modo las cosas que tienes alrededor.

Y es que andaba yo hace un tiempo rascándome las ganas de participar algún tipo de formación que complementara el curso que hice con Francisco Garzón Céspedes sobre Narración Oral, del que ya hablé aquí cuando vino a mi esta estupenda propuesta de cinco días  organizada por AEDA en la villa de Ezcaray, así que allá que me fui.


Ha sido una experiencia muy bonita donde se han juntado varias cosas. Por un lado reencontrarme con una parte de mi que no estaba segura de que siguiera ahí y que tiene que ver con lo que soy, (o lo que fui, ya no estoy segura, el cambio de identidad es tan tremendo con la maternidad que no sé en qué momento podré verme como soy ahora, diferente a como era antes... en fin esto daría para mucha reflexión). Por otro lado la experiencia de conocer y aprender de primera mano de los auténticos protagonistas de la magia de los cuentos, los narradores y narradoras profesionales que me han despertado una profunda admiración por toda la pasión sine qua non con la que viven su vocación y gracias a la cual son capaces de transmitir la magia de sus historias. Es como una "raza" esta de los cuenteros con la que me quiero mestizar :)

La escuela estaba organizada en 3 talleres distintos, un curso corto y uno largo y tres sesiones dialogadas. Pondré unas pequeñas pinceladas para el recuerdo sobre los contenidos de cada espacio formativo.

Curso Corto: Espacio para cuerpos desafinados. J.M Garzón, donde se reflexionaba sobre lo que ponemos de emocional en los cuentos que contamos y como podemos hacerlo poniendo el cuerpo en ello. El narrador no es un mero transmisor de información sino un "provocador de emociones"


Taller: Los sentidos de los cuentos. Eugenia Manzanera. Una reflexión acerca de la posibilidad de conectar varios sentidos para vivenciar de un modo más intenso aquello que queremos transmitir ampliando así nuestro "campo de percepción del mundo". "¿Con cuántos sentidos cuentas? ¿A qué huele el bosque oscuro? ¿Y el beso dado a Blancanieves a qué sabe? ¿Toca Caperucita al lobo? ¿Cómo era su piel en su piel? ¿De qué color es el desorden, el aburrimiento, el desamor? ¿Suena el amor, suena el odio?"

Taller: Juegos Narrativos. Pep Bruno. Diversos juegos y propuestas prácticas para probar diferentes y novedosas posibilidades de narración. Un mismo cuento puede contarse de muchas maneras.

Voz y Música, con Charo Pita. Como poner la voz a punto para contar y sacarle el máximo partido.

Curso largo: Sonar la Voz. Matteo Belli. Cuando algo te gusta tanto resulta difícil incluso hablar de ello. Matteo es un MAESTRO con mayúsculas, de esos a los que les gusta enseñar y transmiten su pasión por lo que hacen con su sola presencia. Matteo es narrador, juglar. mimo, actor, y por encima de todo, y por todo, es alguien excepcional profesional y personalmente, me dejó profundamente impresionada. Su curso de quince horas, al que me siento afortunadísima de haber podido asistir, estuvo dedicado al estudio de la vocalización oral en cuanto órgano expresivo orientado a potenciar las cualidades “sin-fónicas” del actor.
Nos mostró varios registros de voz y nos enseñó una serie de ejercicios que nos dejaron a todos boquiabiertos. Los quería compartir aquí, no he podido insertar el vídeo, pero puedes pinchar en este enlace http://vimeo.com/31438495 merece mucho la pena

 
También pudimos asistir por las noches a tres sesiones dialogadas, donde tras un espectáculo de narración se estableció un diálogo entre el narrador y el público. Muy interesante.
Esto es lo que pudimos ver:
A Quien corresponda. José Manuel Garzón

GARZON CONTANDO

Matteo Belli. Señores, entiendan este sermón. (monólogos juglarescos medievales y modernos)


Por cierto. Cándido Pazó.

CándidoPazó PorCierto

Hicimos además una excursión fantástica a un bosque cercano a la Villa, disfrutamos de un par de sesiones de cuentos familiares protagonizados por algunos maestro de AEDA  y se organizó una fiesta donde lo pasamos fenomenal


Por si no ha quedado suficientemente claro, la experiencia para mi ha sido maravillosa, después de casi veinte días sigo rumiando en mis ratos libres, cortos y apretados, todo lo que aprendí allí y recordando a la gente estupenda que he conocido.
Tengo otro engranaje para esta puerta, que cada vez se me abre un poco más, al mágico mundo de los cuentos, del que seguiré disfrutando y por el que seguiré buceando.


Todas las imágenes están tomadas de aquí

3 comentarios:

  1. ¡¡¡Qué chulo, Aurora..!!!
    Espero que estas vacaciones, en Cádiz, nos deleites con alguno de esos cuentos...
    (Soy Eva, jeje...)

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  2. EVAAA!!!, que ilusión tu visita!! :D :D :D
    Claro que sí, en Cádiz o donde haga falta, y para un público tan de lujo, no hay nada que me apetezca más , espero impaciente el momento
    Un besazo amore

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  3. Cuánto he esperado esta entrada!!!! Se te siente felicidad por entre los huecos de las palabras. Has renacido y tienes mucho que poner en marcha, como los bebés. Me siento una afortunada de poder ser una compañera más en tu viaje. Un besazo enorme.

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