martes, 20 de enero de 2015

Sentimientos encontrados por un trueque

Cada año en el cole de mis bichos hacen un trueque de juguetes donde los niños exponen alguno de sus tesoros para que otros compañeros puedan verlos e intentar pactar un cambio.
 El del año pasado se saldó para mi mayor con un buen montón de lagrimas fruto de enorme tristeza, por que volvía con el mismo juguete que había llevado: no había logrado cambiarlo. Por suerte con una rápida artimaña de última hora  intercepté a otro niño en su misma situación y logramos que regresara a casa con algo nuevo. Pero le quedó muy mal sabor de boca.

Cuando este año llega de nuevo el trueque ha reaparecido la frustración y el sentimiento de tristeza del curso pasado. Se ha cerrado en banda, asegurando no querer participar "porque a nadie le gustan mis jugueeeteees" :´( ... Lágrimas y más lagrimas, mezcladas con enfado y desazón... No he podido más que contener su llanto y darle otro punto de vista... Entonces le he recordado lo divertido que fue hace un par de años y aunque al principio no entraba en razón, a sido una suerte poder rescatar de aquél día una antigua entrada de " El Compañero Oculto", nuestro primogénito blog ya cerrado, que hemos leído juntos, donde contaba lo que sucedió en el trueque ese año. Lo hemos pasado tan bien, que me apetece volver a compartirla aquí.


domingo, 3 de febrero de 2013
La crónica del trueque de juguetes del cole
En nuestro cole cada año, después de las Navidades, se celebra un trueque en el que los niños intercambian juguetes. Es una actividad interesante a la que se le saca mucho partido y con la que aprenden un montón de cosas: a desprenderse voluntariamente de algo que les gusta y a lo que normalmente le tienen cariño, habilidades para negociar como el diálogo, flexiblilidad,  resistencia a la frustración, aceptación y puesta en práctica de las normas del trueque, habilidades para ponerse en el lugar del otro... y podríamos seguir enumerando.

B. es el tercer año que truequea. El primer año no le costó en absoluto desprenderse de un juguete , supongo que en parte por que, con sólo tres años, no tenía aún demasiada conciencia a cerca de "sus posesiones", y en parte también por que por entonces teníamos mucho hábito de intercambiar con una amiga los juguetes cada dos por tres y había cierta costumbre de hacerlo. Ese primer año Bruno volvió a casa encantado con un bonito juguete de lógica  al que ha sacado partido hasta hace muy poco. El segundo año, el pasado curso, vino un poco triste porque su juguete no había encontrado pretendientes y le había costado encontrar alguien que quisiera cambiar el suyo con él :(  Más adelante recordando la experiencia se acordaba más de este detalle que del juguete que por fin pudo traer a casa.

 Yo diría que este es el primer año que vive la experiencia de un modo plenamente participativo, decidiendo con seguridad qué juguete quería truequear... bueno más bien decidiendo con seguridad cual no. Mi inevitable papel es ejercer de mediadora, y aprender con ello otro montón de cosas, entre otras a no intervenir en sus decisiones, ¡que difícil!. Pero lo hice cuando me dijo que quería llevarse al trueque ese regalo sorpresa que yo misma le pedía a los Reyes Magos pensando lo super didáctico que era y que de pronto descubro que no le ha gustado :´(  ... ¿hubiera debido dejar que se lo llevara?... si,  ¿verdad?... También intervine varias veces cuando elegía juguetes-mojón cutres y viejos, aunque sólo pare recordarle las normas,  o cuando pensó en llevar un juguete de su hermano tres años menor que él (¡qué morro!)... A veces cuando había decidido un juguete se ponía a jugar con él de pronto reverdecía entre sus manos descubriendo lo divertido que era y entonces volvía a cambiar de opinión: "este tampoco mama". Otras tantas cuando aparecía algún candidato surgía la duda "mama pero ¿y si no le  gusta a nadie?"...

Ni que decir tiene que ha resultado ser una decisión bastante difícil, pero al final aparecieron dos candidatos perfectos: un coche tele-dirigido y una cocinita portátil. Aunque ahora era mucho más fácil no terminaba de decidirse por ninguno de los dos, a cada rato cambiaba de opinión y sufría un poco pensando que ya no los volvería a ver... yo dispuesta a no intervenir, volví a hacerlo y rápidamente, en un despiste en el que los dos jugaban enfrascadísimos con la cocinita, metí el coche en una bolsa y   fumigué las dudas:"ya lo tienes mi amor, mañana te lo llevas"... fin del primer asalto.

Durante los días previos al trueque los niños de las clase presentan a sus compañeros sus juguetes publicitando sus bondades. B. desde el principio vino a casa diciendo que él ya había hablado con A.P y que se lo iba a cambiar a él.
 - "Pero hijo, que sois muchos en el cole, tal vez las cosas no salen como tu piensas, tal vez A.P, o tu, veis otro juguete que os guste más, más adelante, y cambiáis de opinión...",
 - "Qué no mama, qué yo lo voy a cambiar con él... "

El día de autos, en el cole era otra vez día de reyes. Todos los niños salían cargados con sus juguetes. Yo disfrutaba viendo la emoción flotar en el ambiente y estaba impaciente por ver a B., pero por mucho que miraba no le veía salir , iban saliendo los niños y B. que nada...  de pronto una amiga me avisa: "mira por donde viene tu hijo" y veo a lo lejos una enorme caja ambulante, enorme de verdad, y temo confirmar que el que se tambalea tras ella llevándola a duras penas es B., apenas se le ve detrás de semejante artefacto, pero sí, ¡es él!, y trae una enorme sonrisa puesta... Entonces me entra una risa nerviosa, le beso e intento que no se me note la conmoción, le digo cosas inconfesables a la mama de A.P, recibo las gracietas y condolencias de varias familias y nos venimos a casa con el juguete más grande que ha entrado hasta ahora aquí y con el niño más feliz del mundo.

8 comentarios:

  1. Jajajajajaja! Estoy convencida de que con Peque pasaría algo parecido y vendría con lo más grande que hubiese encontrado!!!
    En su cole también hacen estos trueques, pero lo organizan para el fin de semana y nosotros siempre lo tenemos ocupadísimo... A ver el año que viene!
    Besotes!

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    1. Pues la verdad es que son experiencias muy ricas, también cuando conllevan algo de frustración... pero la verdad es que pueden llegar a pasar muy malos ratos...a ver como lo vamos solucionando por que hoy seguía en sus trece de que no quiere participar.
      Un besote

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  2. Me alegro de que hayas encontrado la forma de hacerle ver a tu peque que la experiencia no siempre ha sido negativa. Enhorabuena, por tu capacidad de escucha y empatía. Ya te contaré en el patio cómo lo vive la mía. Muchos besos

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    1. Ay maja!! ya veremos donde acabamos, está muy obcecado con sus malos presagios... bueno, aún quedan unos días.
      Un besazo

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  3. Jajaja Buenísimo. Su hubiera un trueque en el cole y llevo la batería las demás mamás me asesinan ;)

    Nooo. Es broma.

    Me alegro mucho de que al final tu hijo saldara el día con esa sonrisota. Y siento mucho que a veces las cosas no salgan como uno quiere. Volviendo la vista atrás, cuando era pequeña cada posesión la consideraba un tesoro y no la cambiaba ni por todo el oro del mundo. Tampoco teníamos tanto como los peques de ahora. Seguro que si se hubiera montado un trueque yo me hubiera vuelto con mi mismo juguete tan feliz jjajaja

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    1. Sí, yo también les achucho para que se lleven lo más grande, pero no siempre cuela, y como son ellos los que deciden...
      Es verdad que nosotras teníamos cuatro cosas, o tres... pero a mi me hubiera encantado tener la posibilidad de poder cambiar lo mio con alguien, aunque supongo que ahora lo veo desde una perspectiva adulta :)
      Un besazo

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  4. Nosotros llevamos 2 años de trueques de juguetes, pero es en una ong con la que colaboramos así. La peque de momento es pequeña, así que siempre sale contenta. Espero que cuando sea un poquito mayor siga participando con la misma alegría... jis!


    Besotes!

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  5. Sí, mi mayor al principio también lo disfrutaba un montón, luego de pronto sucede algo que les deja un mal recuerdo y nos quedamos ahí.... pero bueno esta vez lo hemos superado de nuevo con una sonrisa, así que misión cumplida :)
    Besotes

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